Cabos Cavalleria y Favaritx

 

Allá por los años 20 del pasado siglo los geólogos denominaron “problema de Menorca” a la dificultad de explicar la compleja naturaleza de la isla, y basta una ojeada a un mapa geológico moderno de Menorca para comprender sus dificultades con los conocimientos de la época.

Pero para nuestros efectos basta decir que está compuesta, casi mitad y mitad, por un bloque de rocas muy antiguas al norte y por otro bloque más moderno al sur. Tramontana y Migjorn es el nombre que reciben, y no sé si es casualidad, pero el trazado de la carretera que une las ciudades de Maó y Citudella, situadas en ambos extremos de la isla, coincide casi exactamente con la línea de contacto entre ambos.

La vista desde la cala de Sa Torreta hacia el noroeste y el roquedo del cabo Favaritx que se divisa en el horizonte  ilustran las características de la recortada y acantilada costa de Tramontana, azotada en invierno – sobre todo diciembre y enero – por vientos fríos y secos con rachas de hasta 100 km por hora.

 

No es de extrañar que entre el siglo XIV y XIX más de 700 barcos naufragaran en esta costa, y a saber cuantos más en los siglos precedentes, antes de que se inaugurasen , en 1857  y 1922 respectivamente, los faros de Cabo Cavalleria y de Cabo Favaritx.

Azotadas por el viento y las gotitas de agua salada que arrastra, las plantas que logran sobrevivir en este ambiente se achaparran, reducen el tamaño de sus hojas para disminuir la pérdida de agua y la cantidad de sal que se deposita sobre ellas y adoptan formas que hacen que especies tan comunes como el romero o el lentisco resulten difíciles de reconocer a primera vista por quien esté acostumbrado a verlas con otro porte en la península.

No me cabe duda que hay muchos lugares en el mundo donde la vegetación está condicionada por el viento, pero desde luego que la costa norte de Menorca es uno de ellos. En realidad es reducido el número de días en que el viento alcanza tanta fuerza, pero cuando lo hace, las olas que se estrellan contra el cabo Favaritx forman a los pies del faro un estanque temporal, el Cós des Sìndics, que acentúa el atractivo de este espacio en que interaccionan de forma única las rocas, el mar, el viento y las plantas.

 

No se si se ha hecho un inventario de las mariposas y otros insectos voladores en esta ventosa costa, e imagino que sus poblaciones no estarán solo condicionadas por la presencia de su planta nutricia sino también por el régimen de vientos. Pero lo que si se es que la costa norte de Menorca es un espacio natural con una fuerte personalidad, si se me permite la palabra, por la combinación que se da en ella de los elementos naturales, desde los que solo cambian al ritmo imperceptible a que se mueven las placas tectónicas a los que varían a cada instante, como el viento que agita el mar y lo deja calmo o lo estrella contra la costa, y los seres vivos que se adaptan a estas duras condiciones para sobrevivir y reproducirse.

English Summary

On the island of Menorca there are two very different environments. In the southern half prevail the conditions we imagine in a Mediterranean island. On the north coast, on the other hand , the strong wind conditions the life of plants and animals that inhabit it, turning it into a unique natural area of great interest