Calatrava la Vieja, antes Qal’at Rabah

Sobre un promontorio cuarcítico en la orilla izquierda del Guadiana, muy poco aguas abajo de Las Tablas de Daimiel, fundaron los musulmanes en el siglo VIII Qal’at Raba o fortaleza de Raba. Por el norte la protegía el pantanoso Guadiana y por el sur un foso excavado en la dura roca. Tras él se alzaba la muralla que englobaba a la medina y, separado de esta por un arco, el alcázar.

Contaba la muralla con al menos 35 torres, de las que algunas eran pentagonales, lo que eliminaba puntos ciegos y permitía incluso situar sobre ellas máquinas de guerra.

Otras dos eran torres albarranas, es decir adelantadas respecto a la muralla y unidas a esta por una pasarela.

Dos estrechas entradas acodadas en ángulo recto hacían más difícil la entrada a los asaltantes y para suministrarse de agua tenía también cuatro corachas o lienzos de muralla que llegaban hasta el cauce hoy seco del Guadiana, desde donde un sistema de norias elevaba el agua a la ciudad.

Qal’at Raba era la única ciudad existente entre Córdoba y Toledo y se levantó para controlar el camino que unía a ambas. Precisamente por su valor estratégico y pese a sus formidables defensas la ciudad cambió varias veces de manos, quedando finalmente en poder de los cristianos en 1212.

No se como de veraces son las recreaciones cinematográficas de la toma de una de estas fortalezas medievales, pero puede darnos una idea de su violencia el tamaño de alguno de los bolaños o proyectiles lanzados por las catapultas en el asalto y que hoy yacen a los pies de la muralla contra la que se estrellaron.

Qal’at Raba fue la primera sede de la Orden de Calatrava, cuyo nombre es la transcripción al castellano del nombre original de la ciudad y que hoy permanece vivo en una amplia comarca de Ciudad Real, al igual que la palabra Qal’at se conserva en la toponimia de pueblos y ciudades como Calatañazor, Calatayud o Alcalá. En cuanto a la ciudad que fundaron los musulmanes hace doce siglos, hoy es un museo al aire libre al que se conoce como Calatrava la Vieja en el que es posible rememorar un capítulo de la historia de España.