Un charco en la cañada

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Un charco en la cañada

Febrero y marzo han sido extraordinariamente lluviosos en la Península Ibérica, y en las estribaciones de la Sierra de Guadarrama, donde vivo, ha llovido prácticamente todos los días, ha nevado más que otros años y las cumbres han estado permanentemente cubiertas de nieve y envueltas en nubes.

Así que he tenido pocas oportunidades de salir a caminar, pendiente de que la previsión meteorológica anunciase un día en que no hubiese riesgo de regresar calado hasta los huesos. Bien avanzado marzo y con las temperaturas ya muy suaves amaneció por fin un día despejado, que me dio la oportunidad de emprender la marcha por una de las muchas vías pecuarias que recorren las dehesas de la rampa de la sierra.

Es una vía pecuaria muy bien conservada, delimitada por muros de piedra que respetan su anchura, y recorrida por un camino que hoy comparten ciclistas y caminantes con el ganado de los prados colindantes cuando se trasladan de uno a otro. Fuera del camino todo estaba encharcado. Alguna poza más profunda y numerosos charcos de unos pocos centímetros de profundidad, junto a la época del año, convertían a la vía pecuaria, quizás sólo por unos pocos días, en un lugar perfecto para que los sapos hiciesen la puesta, sus renacuajos completasen la metamorfosis y abandonaran el charco antes de que este se secase.

No hizo falta buscar mucho para encontrar los largos cordones de oscuros huevos depositados en abundancia en charcos efímeros.

Viéndoles me pregunté si serían de sapo corredor (Bufo calamita) o de sapo común (Bufo bufo), pues ambos están presentes en la zona. Para tratar de resolver mis dudas acudí en  busca de información al Atlas y Libro Rojo de los anfibios y reptiles de España, donde pude leer que donde ambas especies conviven, el común se reproduce en masas de agua de mayor profundidad y más permanentes, mientras que el corredor prefiere los hábitats más temporales. Así que probablemente las puestas que encontré en este día sin lluvia en un charco de una vía pecuaria fuesen de sapo corredor. Pero si algún lector de estas líneas tiene mejor opinión le agradeceré que me lo comunique y rectificaré con gusto, pues yo estoy lejos de ser un experto en la materia..

English Summary

February and March have been much more rainy than usual in the Iberian Peninsula and at the foothills of the Sierra de Guadarrama, where I live, it rained almost every day, it snowed more often than other years and the summits have been permanently covered by snow and wrapped in clouds. Only by the end of March, on a clear day, the sky gave me the opportunity to go for a walk along one of the many drovers roads that crisscross the dehesas covering the lower part of the sierra. The many ponds and puddles along the path and in the surrounding fields were the perfect habitats for the amphibians to lay their eggs, and I did not have to search for long before I found the long threads of black eggs. Watching them I wondered which species they belonged to and I concluded that there were two candidates, Bufo bufo or, most likely, Bufo calamita. Back home I checked the Atlas and Red Book of the Amphibians and Reptiles of Spain, according to which Bufo bufo chooses deeper and more permanent ponds, while Bufo calamita prefers shallower and more ephemeral puddles like the ones I had found. Anyway expert opinions will be welcomed.

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