Laguna de Somolinos

La pequeña Sierra de Pela forma parte, por sus características geológicas, de la Cordillera Ibérica, y por su posición constituye el eslabón de enlace de esta con el Sistema Central. En su ladera sur una surgencia, El Manadero, da lugar al arroyo del mismo nombre,también llamado Bornova. Al poco de nacer sus aguas se remansan en la laguna de Somolinos,de 7 metros de profundidad y alimentada también por surgencias subterráneas.Una barrera travertínica que las mismas aguas formaron, al depositar el carbonato cálcico que previamente habían disuelto en la sierra antes de aflorar en El Manadero, cierra la laguna y sobre ella forman una hermosa cascada al rebosarla. A sus pies se alza un antiguo molino, hoy reconvertido en alojamiento rural.

 

El aporte continuo desde el manantial hace que la laguna apenas acuse el estiaje, y la inexistencia de vertidos aguas arriba asegura su calidad y transparencia. Por ello, aunque invisible para el hombre, en Somolinos hay una rica fauna de moluscos e insectos acuáticos, y un tapiz de plantas acuáticas cubre sus fondos. En sus orillas crecen juncos, eneas, carrizos, masiegas, sauces y chopos, componiendo en conjunto un hermoso e inesperado paisaje en estas altas tierras celtibérico-alcarreñas.
 
Con el paso de las estaciones cambia el aspecto de la vegetación y del cielo, pero siempre permanece el color blanquecino de la sierra y el reflejo de todo ello en la superficie del agua.