Lagunas de Ruidera

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Lagunas de Ruidera

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Dispuestas como grandes peldaños de una escalera que en menos de 20 kilómetros desciende unos 120 metros, las lagunas de Ruidera son un sucesión de aguas tranquilas separadas por barreras que la misma agua formó, al precipitar el carbonato cálcico que antes disolvió en las entrañas de la tierra y levantar, milímetro a milímetro, un muro sobre el que se desbordan sobre la siguiente.

Siempre di por supuesto que el nombre de estas lagunas se debía al estrépito del agua al caer de una a otra formando vistosas cascadas. Pero existe otra versión sobre el origen de la palabra Ruidera cuya veracidad desconozco, pero que para mi al menos es bastante sugestiva ya que está ligada al canto de un ave.

Como bien saben los aficionados a la ornitología, la grulla damisela, extinguida en España a principios del siglo XX, era conocida como “rugidera” en Extremadura,que es de donde se tienen los últimos datos ciertos sobre su nidificación en la península. Con un poco de imaginación podemos suponer que en fecha más o menos antigua también estuviera presente en los humedales del Alto Guadiana y que allí también fuese conocida por el mismo nombre. Y puestos a imaginar, también cabe pensar que una vez desaparecida el ave y perdida la memoria de su presencia, el nombre derivase hacia el de Ruidera con que hoy conocemos a estas lagunas. Bien puede ser que los filólogos no estén de acuerdo con esta interpretación sobre la deriva del nombre, pero de lo que no cabe duda es que el nombre de rugidera para la grulla damisela, nidificase o no aquí, estaba bien puesto, como prueba su registro sonoro . Por mi parte todo lo que puedo decir es que esta historia, sea verídica o no, añade un atractivo más a estas lagunas y cada vez que las visito no puedo dejar de evocar la presencia de la rugidera, e imaginar sus gritos resonando en  el valle.

Hoy son los calamones, carriceros, bigotudos y avetorillos los que se ocultan entre los carrizos, espadañas, masiegas y juncos de las orillas, donde también hace su nido el aguilucho lagunero. Las aguas libres son el habitat del somormujo lavanco, el pato colorado y el porrón común, junto con la focha y el ánade real, a los que se unen en invierno el porrón moñudo, la cerceta común y el ánade friso.

Decir que las lagunas no son lagunas puede resultar sorprendente, pero lo cierto es que se da este nombre a lo que en realidad son una serie de embalsamientos naturales a lo largo de un río,como bien puede comprobarse sin más que echar una mirada al mapa.Y esto no es una cuestión baladí ni un juego de palabras como pudiera ser lo de ruidera y rugidera , pues fue ni más ni menos el argumento que al parecer determinó que un juez sentenciase que, siendo un río, eran de dominio público, frente a las pretensiones de quienes al calificarlas de lagunas reclamaban la titularidad privada.

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