Pinares de rodeno

A lo largo de la carretera que desde Albarracín conduce a Bezas se extiende un espectacular paisaje en el que contrastan y se combinan el rojo del roquedo con el verdor de los pinos. Cuesta trabajo imaginar el enorme caudal de los ríos que arrastraron hasta aquí, más de 200 millones de años atrás, la gran masa de arenas y cantos que acabaron consolidándose y dando lugar a la formación que se conoce, por su color, como rodeno. Posteriores fuerzas tectónicas generaron fracturas, abriendo el camino al agua y al viento que, ayudados por los cambios de temperatura, las han ido modelando hasta adquirir sus suaves formas actuales. Es un paisaje acogedor por su colorido y sus formas y por la facilidad para recorrerlo pese a su aparente caos geológico.

 

Fueron quizás estas circunstancias, junto a la abundancia de una gran fauna, las que atrajeron hasta aquí, unos 6.000 – 7.000 años atrás, a quienes representaron, en los múltiples abrigos en que se cobijaban, los toros, ciervos y caballos que les servían de sustento, y también a los hábiles arqueros que les daban caza.

 

 

No es la arenisca el mejor soporte para estas pinturas, y menos al aire libre, por la facilidad con que se erosiona, pero aun así los Pinares del Rodeno son un fantástico museo en plena naturaleza que nos retrotrae a esa etapa crucial de la prehistoria en que los pobladores de estas tierras transitaban del Paleolítico al Neolítico.

 

Puede que cuando se hicieron las pinturas el entorno forestal no fuese el que hoy vemos, pero no cabe duda que el pinar es un componente importante del paisaje y que hasta bien entrado el siglo XX fue un recurso económico de peso en la comarca, por dura que fuese la tarea del resinero, trabajando a destajo – a tanto el kilo de resina recogida – y sin más refugio que precarios albergues que ni el nombre de chozos merecen.

Hoy la situación es bien distinta pues todo este espacio está declarado Parque Cultural, forma parte del denominado Arte rupestre del arco mediterráneo de la Península Ibérica, reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad y cuenta con un centro de visitantes y una red de senderos por los que se puede acceder fácilmente a muchas de las “salas” de este museo al aire libre.

English Summary

Pinares del rodeno is a spectacular landscape and an open air museum of prehistoric art listed as World Heritage by UNESCO. A network of trails allows the visitor to move easily through the apparent geological chaos and visit many of the shelters where 6,000-7,000 years ago the inhabitants of this space recorded the animals they hunted and themselves.