San Martín de Frómista

Según el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) , en la restauración de un monumento la unidad de estilo no es un fin a conseguir, por lo que se deben respetar las aportaciones valiosas de todas las épocas.Sin embargo, a finales del siglo XIX el enfoque imperante era que la restauración debía hacerse procurando que las partes antiguas y modernas se asemejasen y pareciesen de la misma época. Y fue con este criterio con el que en los años finales del XIX y primeros del XX se restauró la iglesia de San Martín de Frómista.

Situada en el Camino de Santiago e incluida en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, la iglesia de San Martín está considerada como una de las mejores obras del románico español.

Mediado el siglo XI ya estaba en construcción, y quien sabe cuantos peregrinos cruzaron sus puertas en los ocho siglos que mediaron hasta que en 1874 hubo que cerrarla por su estado de ruina. Así permaneció veinte años, y tal vez hoy solo sería un recuerdo si no hubiese sido declarada Monumento Nacional en 1894, tras lo cual se redactó un proyecto de restauración, ejecutado entre 1897 y 1904. No se como de valiosas eran las modificaciones que se habían hecho en la iglesia, pero para devolverla a su estado original, pues ese era el objetivo del proyecto, hubo que eliminar un campanario, una sacristía, varias capillas, un coro y un pórtico que se le habían ido añadiendo a lo largo del tiempo. Lo cierto es que el resultado es hermoso y que a mi me gusta verla con un aspecto tan parecido al del siglo XI como sus restauradores pudieron conseguir.

Por ello, cuando en alguno de mis viajes paso cerca de Frómista me gusta acercarme a San Martín, sentarme en sus bancos y, envuelto en su dorada penumbra, admirar sus limpias y armoniosas proporciones y la belleza de sus capiteles, aún a sabiendas que encierran más significado del que soy capaz de comprender.

Al marcharme tras mi última visita, la suave luz de un atardecer invernal doraba sus piedras y recortaba su imagen sobre el fondo oscuro de las nubes,resaltando la belleza de uno de los hitos del Camino de Santiago que a punto estuvo de desaparecer.

English Summary

Built in the second half of the XI Century, the Romanesque church of San Martín in Fromista is one of the milestones of the Saint James Trail. In the following eight hundred years it suffered many changes, until it had to be closed the year 1874 due to its poor condition. Fortunately, twenty years later was declared National Monument and a restoration project returned it to its original state.