Una encina y mil ovejas

Árboles leyendas vivas es un precioso libro del que es autora Susana Dominguez con fotografías de Ezequiel Martinez. En su páginas podemos descubrir que el árbol más viejo del mundo es un pino existente en Nevada (EEUU) que tiene ¡nada más y nada menos que 4.844 años! Al leer esta cifra no puedo menos que preguntarme cuantos miles de orugas se habrán alimentado de sus acículas, cuantos coleópteros xilófagos habrán perforado su madera y cuantos pájaros habrán instalado su nido en sus ramas.

Pero el objeto del libro no es registrar los más viejos ejemplares del mundo sino los más longevos de cada especie arbórea que pueden verse en España. La palma le corresponde a un tejo que vino al mundo hace cerca de 1.600 años en el madrileño valle de Rascafría. Y entre los 10 que alcanzan o superan los 1.000 años se cuentan, además de este,una sabina almeriense, un castaño abulense y otro gallego, un olivo ibicenco y otro alicantino y tres encinas que hunden sus raices en Navarra, Cáceres y Ciudad Real respectivamente. La de Ciudad Real se encuentra en medio de una hermosa dehesa del Valle de Alcudia en la que pastan rebaños de merinas y manadas de vacas.

Se denomina también La encina de las mil ovejas, por ser este el número que se decía que podían sestear a su sombra. El grosor de su tronco , la longitud de sus ramas y la amplitud de su copa la hacen desde luego merecedora de ese nombre y hacen creíble su extraordinaria longevidad.

Como todos los seres tan longevos la encina milenaria no está libre de achaques, y quienes la visiten tienen que a tenerse a las medidas adoptadas para paliarlos.

Encontrar una encina en un encinar por grande que esta sea podría ser como buscar una aguja en un pajar. No es este el caso de la encina de las mil ovejas, pues cualquiera que circule por la N-420 entre Puertollano y Fuencaliente encontrará un cartel indicador hacia la encina . Cerca de él, un panel explicativo y un mapa de la finca en que se encuentra hace fácil el acceso al singular árbol, cuyos propietarios propietarios permiten la visita.